12 de abril de 2015

Los Frailes

La monja

En la puntiaguda crestería que separa los “valles” de Taganana y Afur, en su parte alta, destacan como afilados colmillos unas formaciones rocosas de aspecto ruiniforme; son los riscos de Los Frailes, una pequeña delicia muy poco frecuentada por los escaladores. Dos son los roques que destacan en esta pequeña crestería: El Fraile, el más alto, y la Monja, con su aspecto de hábito. El interés de esta zona no está sólo en escalar estas dos pequeñas agujas, sino que se centra en recorrer toda la cresta por su parte más aérea, trepando, destrepando, escalando y rapelando, intentando hacer cumbre en todas las formaciones rocosas más prominentes.

Los Frailes

Las primeras escaladas a El Fraile y La Monja, así como el recorrido integral de esta crestería, se debe a los montañeros de la O.J.E., casi con seguridad capitaneados por Juan Moreno. Y aunque desconocemos los datos reales de su apertura, algunas pistas nos llevan a que esta fue realizada a principios de los años 80. Los escaladores de este grupo centraban sus actividades en los pequeños roques de Anaga, como los del Valle Tahodio, que eran bastante frecuentados en esos años por su cercanía a Santa Cruz, y es por ello que los utilizaban como zona de escuela.

En uno de estos roques, el Palomar, existe una vía, la Petaco, equipada con idénticos buriles a los que nos podemos encontrar en Los Frailes, y también podemos observar este característico buril en una ruta del Roque de las Animas, la Mantis, abierta a principios de los años 80.
  Buril




Libro cumbre Matasnos

El libro de cumbre del Roque Matasno también nos da una pista, aunque lamentablemente, el paso de los años ha hecho que se pierda parte de la hoja donde un desconocido escalador describe su deseo de abrir un itinerario a El Fraile, para en un futuro realizar el recorrido integral finalizándolo en el Roque Marrubial; arriba reproducimos esta página del libro de cumbre, fechada en el año 1982.

Como llegar-
Iniciar el recorrido es fácil; no nos hará falta ni mapa, ni GPs, sino sólo estar bien atento a las descripciones, que consisten en aparcar en la curva donde está el primer poste de la luz, en la pista empichada que sube desde Afur hacía la Casa Forestal. Siendo un poco más precisos, al salir del caserío de Roque Negro, y antes de llegar al Restaurante Casa “Nene”, sale una pista empichada a la derecha que sube hacia La Cumbrecilla y la Casa Forestal por Enchirés; en la curva donde está la primera torre de la luz dejamos el coche, justo enfrente de Los Frailes.

Caminamos carretera arriba y enseguida a la izquierda vemos que baja una pista cementada, que en algo más de 5 minutos nos deja en el cruce de caminos de la degollada. Un pequeño caminito algo marcado sale en dirección a Los Frailes, que abandonaremos en una zona rocosa , medio trepando y sin camino, para llegar a la base del primer risco, en la misma arista desde donde divisamos Taganana.

Cresteando hacia la Monja-
Una vez situados en la base del primer risco, subir escalando (III) por lo más evidente, siempre muy cercano a la vertiente que cae hacia Taganana. Si lo creemos necesario, sacamos la cuerda y algún friend. Desde lo alto de esta pequeña trepada la vista es espectacular: en primer término La Monja, detrás El Fraile y al fondo El Monaguillo, como puntiagudas agujas entre los valles de Afur y Taganana.

Inicio

Cresteamos y destrepamos con cuidado buscando lo más fácil, por un terreno algo expuesto, hasta llegar a la base de La Monja; un viejo buril marca el inicio de la cortita ruta de subida donde sólo podrás poner un friend no muy fiable en los agujeros, fácil (IV) pero también expuesto hasta alcanzar el siguiente seguro. Desde la cumbre rapelamos (12 mts) y sin abandonar la cresta escalamos en travesía hasta el rapel que nos lleva a la base de El Fraile.

En la Monja Escalando La Monja Los rápeles al Fraile

Escalando el Fraile-
Antes de empezar a escalar el Fraile fíjate en el monteverde que hay hacia barlovento, penetra un poco en este bosquecillo, una interesante riqueza botánica nos rodea, una mezcla de especies de transición entre el bosque térmofilo y el monteverde; barbusanos, mocanes, laureres, marmolanes, gibalberas...

Barbuzano Mocán
marmolan
Arriba izda. Barbuzano, fácilmente identificable por las agallas que aparecen en sus hojas
Arriba dcha. Mocán, un bello endemismo arboreo canario-maderiense.
Izda. Marmolán, inconfundible por sus largos peciolos (el rabillo que une la hoja con el tallo).

Aquí, en la base de El Fraile, tendremos que sacar los estribos para hacer dos pasos de Ae e ir hacia la izquierda, a un escalón tallado, desde donde salimos ya en libre obligado, encontrando un clavo por el camino que va hasta la reunión, en la base de la torre final. Con un A0 salimos de la reunión para enfrentarnos al muro final (IV), donde sólo hay un viejísimo cordino en un dudoso puente de roca como señal del itinerario. 

Después de la R escalando el Fraile
Puente de roca Niebla en el FraileDistintas fotos escalando el Fraile

Una vez en la cumbre de El Fraile rapelaremos (18 mts) siguiendo la dirección de la cresta.  Es muy conveniente llevar una navaja y cordinos suficientes para sustituir los que nos encontraremos en las instalaciones de los rapeles.

Abajo: viejos buriles con su viejísimo cordino de rapel lleno de liquenes (actualmente hay un parabolt). Derecha: La cumbre de El Fraile es utilizada por los halcones para alimentarse de sus capturas, en este caso un Zorzal alirojo, especie con muy pocos avistamientos en las islas.

Vieja reunión zorzal alirojo

Cresteando hacia el monaguillo-

Collado del Fraile
Destrepamos hasta el collado de El Fraile para a la izquierda pasar por un mocán, desde donde treparemos hacía la izquierda por las fisuras más fáciles (III); si lo consideramos conveniente, podemos sacar la cuerda y algunos frienes (foto de abajo). Llegamos al cortito rapel que baja hacia El Monaguillo, intentando no salirnos de la cresta, aunque hay un “escaqueo” rapelando hacia los árboles y trepando entre ellos, …., son marmolanes, una especie endémica de canarias, un árbol termófilo típicamente rupícola y bastante escaso.
Fraile y La Monja
      Arriba: Trepando hacia el Monaguillo. Detrás el Fraile
     y al fondo la Monja

Escalando hacia el Monaguillo Rapel al Monaguillo

Ahora estamos bajo El Monaguillo, al se puede subir sin cuerda rodeándolo, es muy cortito y muy fácil (III) pero muy aéreo y quizás la cuerda, aunque no puedas meter seguros, te alivia esta sensación. Un cortito rapel nos deja de nuevo en la cresta.

hacia el monaguillo En el Monaguillo 

El MonaguilloNiebla en el Monaguillo
cresta final



Una vez rapelamos del Monaguillo, y ya siguiendo la cresta llegamos, al rapel final (20 mts) que nos deja en el suelo. Hay que prever llevar un cordino de no más de 8 mm para engarzar el agujero con un nudo tope y no hacerlo con un puente de roca sobre la tosca, que la podría fracturar. La instalación antigua es similar y la verás situada detrás.



Rapel final

Ya en el suelo, nos podemos plantear como siguiente objetivo continuar la cresta hasta finalizarla en el puntiagudo Cabezo del Tablero o llevarla más allá, hasta la punta de fuera del Roque Marrubial. Sin embargo, en este caso, destrepamos por un dique de buena roca, buscando lo más fácil (III), para ya coger el camino del cabrero que, pasando bajo todos los riscos y en apenas 15 minutos, nos lleva a la degollada del punto de partida .

A continuación reproducimos el itinerario sobre un bonito dibujo realizado por Dulce (pincha para verlo mejor), junto con un crokis más detallado de las principales agujas de este conjunto.

 



Un recorrido bonito, aéreo, donde su auténtico disfrute es pasear por las rocas, subiéndonos a todas las que podamos y escuchando asombrados las viejas historias que nos cuentan sus buriles.  Pese a su aparente facilidad de grado, no lo subestimes.