2 de enero de 2014

Roque Taborno


Cumbre Taborno

Destacando entre la cresta que separa los barrancos de Tamaíste y Taborno, la prominente silueta del roque Taborno (706mts s.n.m.) invita enormemente a subir a su cumbre. Pese a su inexpugnable aspecto, su ascensión no presenta dificultad y casi con seguridad su primera escalada se produjo desde tiempos inmemoriales.

Roque Taborno

Probablemente su altivo aspecto fue motivo de adoración para los guanches y casi con seguridad tuvo un papel fundamental en la cosmogonía de los primitivos habitantes de Anaga, formando parte de su Axis Mundi, como nexo de unión entre la tierra y el cielo, al igual que sucede con otros muchos roques canarios; Bentayga, Agando, Tindaya, Idafe, Taborno...bonitos y sonoros topónimos heredados de los antiguos pobladores de las islas.

Dibujo Raul
Precioso dibujo del escalador y risquero  Raúl  Martinez Iglesias.

En él refleja, sobre el dibujo (idea original de Miguel Angulo, gran montañero y divulgador vasco) con una creatividad romántico–montañera, toda la majestuosidad de este  roque,  junto con  el sarcasmo de los viejos cabreros.

Si bien, el roque Taborno casi no presenta dificultad no por ello hay que desmerecer su escalada, sus fantásticas vistas a vuelo de pájaro sobre la costa norte de Anaga, sobre sus barrancos circundantes, los numerosos roques identificables desde su cumbre, el mar, el monteverde, todo ello enmarca un fantástico paisaje y hace que sea un objetivo para muchos que sueñan con modestas pero bellas y simbólicas cumbres en las montañas de Anaga. 

Marrubial 
Arriba, en primer término las dos puntas del roque Marrubial y de color más claro a su derecha, el roque del Tablero sobre el sabinar de Afur.  Detrás el puntiagudo roque de las Animas, el roque de Enmedio y el roque Amogoje. 

A Narciso Figueroa, uno de los primeros montañeros y escaladores isleños le gustaba “risquiar” (como el mismo decía) y se propuso subir a su cumbre como lo hizo con otras cumbres prominentes en Anaga. Probablemente fue el primero que lo hizo con un motivo digamos “deportivo”. Inquietud seguramente diferente a la de Alvaro Ravelo, el cabrero de Taborno, quien subió a su cumbre unas cuantas veces el siglo pasado. Lo hizo por el itinerario que le enseñó su padre, y seguro que este lo aprendió de su predecesor. 

Vertiginosas vistas sobre el barranco de TabornoInicio Subida



Taborno Siempreviva

Hay otros itinerarios para subir que no requieren cuerda (aunque la aconsejamos) y solo hay que saber destrepar III grado por terreno algo descompuesto.




Izda: Bello endemismo de la costa norte de Anaga, el Limonium macrophyllum que “traducido” quiere decir la siempreviva de hojas grandes. Conocido como la siempreviva de Anaga, Taborno alberga un interesante número de individuos refugiándose en las partes más inaccesibles de roque al abrigo de las cabras.

Aproximación: desde el mismo pueblo de Taborno tomamos el sendero que se dirige hacia el roque. Justo en la base del roque , en la misma cresta que separa las dos vertientes hay una cabaña de piedra con techo de lata. Aquí por su trasera sale una vereda que va serpenteando por la cara suroeste del roque. La vereda se va intuyendo y siempre buscaremos lo más fácil, sube zigzageando buscando paso entre los pequeños andenes.




Subiendo 
Escalada: tenemos que llegar a un dique que separa las dos caras de esta vertiente del roque, unos pasos de II grado y casi caminando llegamos al muro final, siempre buscando lo más fácil,los agarres son frágiles en este tramo final de no más de III grado. . Ya sólo nos queda la cresta final. Desde la cabaña no tardaremos más de media hora.




Arista final

Sombra Taborno
Espectacular vista sobre la costa norte de Anaga con la sombra de Taborno proyectada sobre el mar como pirámide perfecta.

Descenso: por donde subimos o caminando por detrás. Si no nos atrevemos podemos montar nuestro propio rápel de una roca (llevar cordino)