17 de junio de 2015

Aventura en el barranco de la Angostura

El barranco de la Angostura está situado en la abrupta vertiente norte de Anaga, un profundo y escavado tajo entre los caserios de las Carboneras y Chinamada. Los barrancos de esta vertiente; La Caldera, La Angostura, Las Norsas y en menor medida Taborno son algunos de los descensos más aventureros de Tenerife, sobre todo por la dificultad que entrañan sus complejos y verticales retornos.

Ultimos rápeles en la Angostura sobre la playa de Pachila

El barranco de la Angostura fue el primero en ser descendido y fueron Diego Méndez Alonso y Javier Martín-Carbajal quienes se aventuraron en enero de 1995 en este descenso. Equipados con burilador, clavos y cordinos fueron solventando los numerosos rápeles y destrepes. Desde que tuvieron visión del estado del mar del norte en ese mes de enero, se dieron cuenta que la salida por la playa no era una opción viable. A falta de dos rápeles para llegar al mar decidieron salir escalando por el acantilado de la derecha orográfica, después de varios largos, spits, clavos y un terreno incierto, por fin, casi de noche y en un lugar ya a salvo, con un abrazo sellaron su aventura. 

D.José, ya fallecido, cabrero de Chinamada. Foto: Robert
Roberto Tejera era y es uno de los más intrépidos barranqueros isleños. Conociendo de primera mano las "penurias" que habían pasado sus compañeros se dispuso a buscar un camino desde arriba que llegase a la playa. En sus andanzas conoció a D. José , el cabrero de Chinamada y fue él quien le indicó el paso por la Veta de Los Guirres para llegar a la punta de Adar, cercana a la desembocadura de la Angostura. 



No tardaron nada en juntarse Robert y Javi, y junto con la compañía del también aventurero José Manuel Marcuño "el gallego", se metieron de nuevo en el barranco. Con numerosos rápeles de arboles, de puentes de roca, de clavos , algún spit y muchos destrepes llegaron a la ansiada playa de Pachila. Les esperaba el retorno y con Robert como guía, no sin numerosos pasos expuestos, llegaron al salvador camino que es la Veta de los Guirres y triunfantes y exultantes por fin en Chinamada.

En las fotos reflejando distintos momentos de la apertura de este barranco hasta el mar, 1995.





En los años siguientes el barranco fue repetido en contadas ocasiones, se instalaron algunos parabolts pero aun permanecía su carácter aventurero con sus rápeles de fortuna, sus destrepes y su incierta salida por el mar. En 1998 Edu Gómez, el apodado "Capitán barrancos" editó una pequeña guía de descensos en Tenerife. A raíz de ello llegó el reequipamiento, se concedió una subvención para reequipar todos los barrancos publicados en la guía. Un gran trabajo, no nos cabe duda, pero en concreto en este barranco de la Angostura eliminaron por completo la aventura de lo incierto, de buscarse la vida, el barranco se lleno de químicos, algunos de ellos en lugares poco convenientes como es el mismo cauce o en rocas inadecuadas. Posteriormente fueron apareciendo más parabolts en muchos de sus destrepes, tranformando en deporte lo que antes era aventura.


Arriba: el "Gallego" dispuesto a rapelar de este anclaje bien colocado y tirando en la dirección correcta. En la foto de abajo el mismo anclaje ya reequipado con dos U inox.

Aproximación:
Es fácil si prestamos atención a estas indicaciones: aparcando en Chinamada caminaremos por la pista hacia las Carboneras. Dos barranquillos se unen y forman la Angostura y precisamente por el lomo que forman estás dos barranqueras por donde tenemos que bajar. Un mapa topográfico de la zona nos puede ayudar a orientarnos pero es todo bastante evidente.


En la parte más alta del lomo junto a la pista hay una entrada y un cartel de coto de caza. Descendemos siempre por el centro y ya casi abajo nos plantamos en lo alto de un dique. En este punto tenemos que ir a la derecha y cruzar el barranquillo para avanzar por la ladera de la derecha, por un camino de cazadores cerrado por las zarzas. Buscaremos los carteles blancos y negros de coto de caza y nos dirigimos hacia ellos. Buscaremos paso hacia la  ladera opuesta, donde hay unas oquedades con otro cartel de coto de caza y de ahí al árbol donde se inicia el descenso. Unos 50 minutos. Recomendable pantalón largo y un palo para apartar las zarzas.

Descenso:
Entretenido y espectacular cauce encajado con llegada a la playa final. Rápeles completamente equipados donde el mayor es de 35 mts. Numerosos destrepes que tendremos que buscar la mejor forma pero nunca sobrepasan el III grado. Siempre es necesario llevar algunos cordinos y mejor el burilador que el taladro, puesto que si estamos tentados de meter una expansión con el burilador pensamos más y podemos buscar otra alternativa. En cualquier caso el equipamiento a día de hoy es abundante. Unas 3 horas tardaremos en este descenso



Distintas imágenes de un descenso reciente



















                               


Doble químico instalado en un lugar dudoso
Doble químico instalado en el lugar adecuado

Retorno:
Sin duda, lo más complejo de este descenso, un camino de pescadores, con un gran desnivel, difícil y perdedor pero estando atentos a las señales del camino (tosca tallada, escalonitos,...) llegaremos a la espectacular Veta de los Guirres y de ahí a Chinamada.

Vista desde Tesegre. Abajo la playa de Pachila desembocadura del bco. de la Angostura. 
Arriba la arenada playa de Ocadila. El camino de regreso parte de la punta de Adar 
que separa estas dos playas, subiendo por la loma, hasta la veta más alta que es la veta de los Guirres


Sólo es posible realizarlo con marea baja, afortunadamente la tabla de mareas se consulta con facilidad (www.tablademareas.com). Recomendamos hacerlo sólo con la marea más baja (a partir de  -0,8) y con el estado del mar bueno, es decir que no haya mar de fondo de norte y las olas como máximo de 1 metro. (Para consultar el estado de las olas y el viento http://www.eltiempo.es/costas/). Sólo así nos garantizamos el éxito de la salida, aunque se puede salir en condiciones peores. 

Sólo con la marea baja y mar sin oleaje podremos salir caminando de la playa 

En el dique del pesquero de Adar. 
Una vez en la plataforma rocosa de Adar treparemos en diagonal por una vereda empinada, fácil de seguir por sus escalones tallados. Llegaremos al collado donde divisamos la playa de Ocadila donde subimos de frente pero sin tendencia derecha pese a que se vea camino, estos rastros terrosos son de las ovejas que viven salvajes en el barranco de la Caldera. Caminando casi a cuatro patas debemos ver, a la izquierda, un ojo en la roca (jurao), algo más arriba la aérea cresta de la Cuchilla, ahí hay que buscar paso, muy atentos puede ser que lo encontremos, Una vez solventado este paso conflictivo ya solo nos queda llegar a la Veta de los Guirres,  cuando esta se acaba el camino sube, por la tosca, al collado donde divisamos La Caldera y de ahí entre huertas a Chinamada. Unas dos horas.

Fantásticas las vistas sobre la Playa de Pachila, la costa
de Magín y la punta del Guincho.
Recomendaciones:

Con las debidas precauciones se puede hacer todo el año pero al ser un barranco seco, los meses de verano se presentan como los más idóneos, cuando se dan las mejores condiciones del mar y el camino de regreso no está húmedo ni resbaladizo. 

Con doble cuerda de 40 mts y algunos cordinos para abandonar es suficiente para realizar el descenso.

Planifica bien la actividad, que la marea de margen suficiente para tener luz en la subida y añade una hora extra para posibles pérdidas en el retorno.




El espectacular camino de la veta de los Guirres, debajo los riscos de la Cuchilla y abajo la costa de Adar


Crokis:


Crokis original de los aperturistas donde se refleja el carácter de esta aventura, prestando especial atención a su complicado retorno.

Y para los que quieren algo más detallado el crokis de Edu  y la ficha técnica sacado de su guía "Descenso de Cañones en Tenerife", anterior al reequipamiento con químicos.